A VAS lo abandonaron delante de la Protectora de Palafolls (Barcelona provincia), con un saco abierto de pienso. El pequeño andaba suelto, desorientado, con miedo… la angustia de sentirse perdido se sumaba al peligro de que pudiera alejarse cada vez más.

Pero el equipo de Palafolls, que sabe muy bien lo que se hace, consiguió mantenerlo cerca y fidelizarlo en los alrededores de la Protectora, ofreciéndole a VAS una zona de confort y seguridad. Ya sólo les faltaba el paso final, ¡la captura!

Ayer, sobre las 22.00 h, VAS dejaba atrás su mala experiencia y pasaba a formar parte de la familia de la protectora de Palafolls.

¡Estás en buenas manos pequeño!

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