De puerta en puerta – Localizania Rescate Animal

Manchitas para algunos, Pirata para otros. El pequeño era ya muy conocido por los vecinos del municipio de Rubí (Barcelona), pues visitaba a todo el mundo, acercándose a los portales, los garajes, las casas… y hasta se dejaba visitar también en su zona de confort: los alrededores de una hípica abandonada. Extremadamente sociable con perros, pero desconfiado con las personas. 

Muchos lo habían intentado… y, aunque podía resultar aparentemente sencillo, nosotros sabíamos que en realidad no lo es. Probamos con la jaula durante una semana pero su miedo no le permitía entrar, por lo que el método habitual fue descartado. La única forma era usar a otro perro (perra en este caso), ganar aproximación y conducirlo a un gran recinto controlado, tipo pipican o jardín/patio. Y en esa línea empezamos a trabajar junto con la gran cantidad de vecinos que se involucraron, tanto en su alimentación diaria como en el refuerzo de la confianza a través de sus perros.

Se acercaba el invierno y era urgente sacarlo de la calle, así que se activaron diferentes propuestas, desde vallar parte de la estructura de la hípica donde se refugiaba hasta abrir los jardines y patios de casas grandes. Ésta última fue finalmente la trampa, empleando como cebo una hembra en celo a la que no dudó en perseguir. La rápida actuación de los vecinos de Can Mir hizo el resto, cerraron la puerta del jardín y el pequeño estaba ya a salvo. Lo trasladamos de inmediato al veterinario, comprobando que NO tiene chip, le bañamos y desparasitamos.

Nuestro pequeño descansa ya tranquilo en su casa de acogida, a la espera de su probable adopción a través de la Lliga Protectora d’Animals i Plantes de Barcelona, que lo ha bautizado como «Galán».

¡BIENVENIDO A TU NUEVA VIDA GALÁN!