Duque entre la vida y la muerte


Friend, guiándole a su salvación


¡Dos bellezones!


Monti y sus más de 2 años de abandono


Nelly, con un hilo de vida


Neón, otro miembro de la manada misteriosa


La Dama blanca


Una pantera en la oscuridad


¡Bienvenido a tu nueva vida Crispin!


Zipi y Zape, abandonados entre viñedos


Bety y su hijito Oli


Foxy, otra víctima de la caza


De puerta en puerta


Milka, superviviente inigualable


Podencos: Vergüenza e indignación


La segunda oportunidad de Brownie


Lladruc, de nuevo bajo control


Chico, el perro de la mirada mágica


Mona, un bombón de chocolate


Gizmo, el rostro del miedo


¡La guapa rubia!


Zöe: abandonada, asustada y desnutrida


La pequeña Flor


Buscando al Pokémon del bosque: CHISPI


Dani y Diana, 5 años perdidos


La ninfa del bosque


Vulpes, sin derecho a protección


BlueyBay, abandonado tras su servicio a la caza


Bienvenidos al Gathotel!


Jabalíes, ¿Superpoblación o pérdida de hábitat?


Manchitas, la princesa de IKEA

El rastro de la salchicha

El rastro de la salchicha

La manera más eficaz para iniciarse en mantrailing es contar con aliados en forma de sabrosos premios. Sin embargo, éstos no tienen que darse de cualquier manera y deben perseguir un objetivo. Nuestra técnica favorita para los inicios es el rastro de la salchicha.

¿En qué consiste?

Se disponen en línea recta pequeños trocitos de salchicha, no muy distantes el uno del otro al principio (se irá variando la distancia a medida que avance el aprendizaje).

¿Cómo se procede?

Una vez colocados los trozos de salchichas, se sitúa al animal delante del primer trocito y se le indica con la mano dónde está. Cuando lo coge, se le anima y se hace una breve invitación con la mano a continuar en línea recta. Es importante observar si come todos los trozos o si se salta alguno.

¿Qué se pretende conseguir?

Que al animal se concentre en un olor determinado y que, a la señal de la mano, entienda que tiene que seguir rastreando ese olor, sin desviarse.

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UNA VARIANTE DEL MISMO EJERCICIO

Una variante del mismo ejercicio es la de crear un camino de olor, lo más en línea recta posible, arrastrando una salchicha mediante una cuerda o correa. Al final del recorrido, se esconde el guía con más salchichas y, cuando el animal lo encuentra, se le premia con gran entusiasmo.

Debes observar si sigue el rastro de la salchicha en línea recta o si se dispersa con frecuencia, pues esto nos da un indicador de su capacidad de concentración. Ellos disfrutan este juego y empiezan a asociar ideas: olores – búsqueda – premio.

–  EL PODER DE LAS SALCHICHAS  –

En los primeros ejercicios debes usar premios que atraigan mucho su atención y que nunca le hayas dado en casa. Desde salchichas, hasta higadillos… utiliza lo que te funcione para motivarle a buscar.

 

 

 


 


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