La pequeña Flor – Localizania Rescate Animal

La Floresta – Sant Cugat del Vallès: La pequeña Flor estaba solita desde hacía unos días cruzando carreteras, rotondas, buscando lugares donde refugiarse. No se sabía de donde venía… pasaban las horas, los días, y nadie la buscaba. Cuando nos dieron el aviso, ya se habían hecho varios intentos fallidos de captura, ya que, como suele ser habitual con los perros miedosos, no se dejaba coger. La proximidad de las personas le hacía huir…

facebook_1472878869365Aunque correteaba en determinados momentos del día, preferimos la noche para proceder con el dispositivo de captura. Así que empezamos a montar la jaula ya bien caída la oscuridad, con tranquilidad, confiando en que, aunque se escondiera, el olor de las salchichas y el paté le haría salir. A poca distancia y camuflado, colocamos a Willy, nuestro «ojo nocturno» y nos retiramos en silencio a esperar en el coche.

Hizo varias salidas tímidas… incluso en una de ellas tuvimos que seguirla porque se iba directa a una rotonda por la que pasaba un autobús. Pudimos llegar a tiempo, haciendo de barrera y dirigiéndola de nuevo a la zona de la jaula…

Tras conseguir retener a la pequeña lejos de la rotonda, volvimos al coche a esperar con el corazón en un puño para que no no volviera a salir disparada… Pasaba el tiempo y Flor aún no se había concentrado en los olores que venían de la jaula.

Entrábamos ya en la madrugada, silencio absoluto y la pequeña seguía escondida. No fue hasta las 04.00 de la madrugada cuando la vimos por fin dispuesta a explorar esa extraña estructura en la que había comida muy apetitosa… Como muchos perros miedosos en su situación, hizo varios amagos de entrar, iba y volvía, la rodeaba, estaba decidiendo si era o no una amenaza para ella. Hasta que a las 04.30 h finalmente se decidió a entrar. YA ERA NUESTRA!!

 

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Al acercarnos nos dimos cuenta que se trataba de una perrita muy joven (apenas 1 año), demasiado delgada y con un miedo terrible, temblaba ante nuestra presencia. Así que le dimos su tiempo… y, cuando nos pareció oportuno, nos sentamos a su lado. Comenzaba a aceptarnos y recibió su primera caricia :-). Aunque su mirada y su cuerpo rígido reflejaban aún mucho miedo,  ya no temblaba.

La rigidez de su cuerpo y su mirada nos indicaban que era presa del pánico!

Pasamos con ella unos 40 minutos para que se relajara, pero ya tocaba preparar su salida de la jaula, para nosotros el momento más delicado y peligroso. Le ajustamos un collar martingale y un arnés y salimos de la jaula. Ella quería correr, se revolvía dejando claro que jamás había llevado un collar. Tras unos segundos de tensión, de nuevo se relajó y comenzó a caminar a nuestro lado, aunque a regañadientes.  La subimos tranquilamente al coche y a descansar! Había sido una noche muy larga y estresante para la pequeña Flor y para nosotros.

 

FLOR (Floreta) se recupera muy bien en su actual casa de acogida, gracias a su mami Mercè! A pesar de tener anemia y deshidratación, la pequeña Flor se encuentra mucho mejor y poco a poco empiezan a desaparecer sus miedos. No te pierdas la oportunidad de conocerla!  ¿Te animas a darle un hogar?

 

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