La ninfa del bosque – Localizania Rescate Animal

Comenzaron a verla sola, desorientada, por los alrededores de Vilanova del Vallès (Barcelona). Llevaba vagando cierto tiempo entre campos y bosques y a veces paseaba tímidamente por el centro urbano donde los propietarios de un bar le dejaban comida en la acera.

Se trataba de una perrita huidiza de pequeño tamaño, cuyo aspecto recordaba a un Border Collie (versión «mini»). Tras dar los avisos oportunos para encontrar a su posible “dueño”, el tiempo pasaba y Alfa (que así la bautizamos) seguía solita, nadie la buscaba. Así que, con la colaboración de los vecinos y la autorización de la Policía y el Ayuntamiento, decidimos planificar su rescate.

 

En el bosque

 

Aplicamos nuestro procedimiento habitual, que se divide en tres fases:

 

  • LOCALIZACIÓN: acotar la zona geográfica según los avisos vecinales.

 

  • SEGUIMIENTO: colocar la cámara de fototrampeo para conocer sus hábitos y horarios con el objetivo de fidelizarla en la zona.

 

  • CAPTURA: colocar jaula trampa videovigilada con atrayentes basados en comida húmeda.

 

La primera fase fué fácil, gracias a la ayuda de los vecinos, con lo que pudimos saltar directamente a la segunda fase: buscamos su zona de paso más probable y colocamos la cámara de fototrampeo durante varios días.

Las fotos mostraban a nuestra pequeña Ninfa saliendo del bosque sobretodo a primera hora de la mañana en busca de comida. Comenzaba a ser bastante estable en sus rutinas de comida gracias a las sabrosos platos Gourmet que nuestra compañera Esther le ofrecía. Tras unos días de seguimiento, estábamos preparados para intentar su captura.

Y llegó el día! Era un sábado por la mañana, apenas empezaba a amanecer cuando Alfa ya aparecía en su ruta matutina. Ese día, sin embargo, había un elemento extraño y muy grande integrado en el bosque: una jaula.

En su primer encuentro con la jaula, Alfa se mostró algo recelosa y pasó de largo. Pero sabíamos que volvería… Y así fué: hizo varios viajes de ida y vuelta mientras decidía si quería acercarse a la jaula donde le esperaban sus platos favoritos. Después de un buen rato en el que le perdimos la pista, finalmente volvió para quedarse. Esta vez sí estaba dispuesta a comerse todas las salchichas que le esperaban. Sin embargo, su inteligencia hizo que primero intentara sacarlas desde fuera, excavando un agujero en la tierra. Pero, tras varios intentos, se dio cuenta que no podía… y entró poco a poco en la jaula, con mucha cautela. Nosotros desde nuestro escondite esperábamos el momento oportuno para darle al botón del cierre de la puerta, ese botón que cambiaría su vida para siempre! Y por fin la puerta se cerró: Alfa salía oficialmente del abandono!.

Los momentos que siguieron fueron muy emocionantes para nosotros ya que, cuando entramos en la jaula vimos a una perrita asustada, y, al salir de ella, con Alfa en brazos, descubrimos a una preciosidad cariñosa y agradecida. La tuvimos en acogida 2 semanas antes de entregarla a su familia adoptiva y fue una de las experiencias más inolvidables que hemos tenido, una delicia de perra que en apenas un día dejó atrás sus miedos para dar paso a una excelente compañera canina.                                                                        

 

Sé feliz pequeña Ninfa!!